25 de julio de 2012

Se murió mi suegra (Cucurto)


Se murió mi suegra
Imagínense: estamos todos para el carajo.
Se murió la pobre vieja, estamos hechos bolsa.
Se murió muy triste, imagínense.
Todo este tema de la doble vida
la terminó matando a ella antes que a la hija,
que a partir de ahora
se convirtió en un ser inmortal.
Pobre la vieja, vio en mí al mejor hijo
y yo fifándome hasta a las maestras del colegio de mi hija.
Son cosas que se hacen sin pensar, cosas para no pensar...
Me arrepiento y me duele un montón.
No haberme podido despedir y que ella se haya muerto así,
tan de repente... que no me dio tiempo ni a explicarle
que se me fue la mano.
Se nos fue la vieja,
que si nos ponemos a pensar no era tan vieja
(tenía apenas 51 años).
Me llevaba un manojo de años, pero era mi suegra,
la abuela,
la madre moderna
que nos había presentado a ambos
y yo fui casi un hijo
para esta paragua bien proleta y bien puesta, 100% fibra y músculo.
Pero metí la pata, la hice fea y la hice sufrir un montón
poniéndosela a la otra.
(cómo sufre una mujer cuando se la ponen a otra).
Recuerdo su cara cuando vio a mi hija, hijita mía, ¡pero de otra!
Envejeció de golpe, le crecieron las canas y un oscuro
dolor le apareció detrás de la espalda.
Y hoy, así de repente, se  murió la pobre vieja.
Me enamoré de su hija por ella.
En el fondo, es la culpable!
Ella que ahora está en el cielo con una puteada entre los labios!

1 comentario:

tadeo rossi dijo...

dedicado a su mujer el poema.
en el asado del viernes destapa un champagne con los amigos al son de "se se se "