18 de febrero de 2007

Apostilla al post de abajo

La literatura tal como la conocemos, el sistema literario tal como lo conocemos y la industria editorial tal como la conocíamos son lo que son merced a la ley 11.723 y sus equivalentes.

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(Esto también a cuento de una vieja objeción de Ignacio Molina y una observación de Beatriz Vignoli cuando yo escribí algo más o menos obvio como "Todo fenómeno literario es un fenómeno comercial".)


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Una editorial no es otra cosa que una casa comercial protegida por la ley 11.723.

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Si esa ley fuera derogada, y bajo las condiciones tecnológicas actuales, la literatura estaría al alcance de todos, sin tantos intermediarios. (Posiblemente, no habría tantos escritores; la ley de la propiedad intelectual funciona como incentivo para la producción intelectual).

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"Propiedad intelectual": qué lo parió. Ya sabemos que la propiedad intelectual es un mito parido por las revoluciones burguesas: una creación secularizadora de la burguesía para oponerse a la nobleza. Ya sabemos que, en última instancia, algo como la "propiedad intelectual" no existe. Pero seguimos conduciéndonos como si en efecto existiera.

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Internet está poniendo la literatura al alcance de *todos* (el * es copyright de -como dice la ninia-, el pinkblog).

7 comentarios:

bandolero dijo...

Que raro, hasta donde sé, vos, vos S L . Sos todo junto, el chanta que se delata, el inteligente negrero. El loquito rastrero.
Hay Llach. De ja teee de joder...

SL dijo...

sos un animal prelinguístico, mamita, de verdad te interesan estos temas?

Jorge Aulicino dijo...

Llach: el tema es de lo mejor que posteaste últimamente. Oíme "negrero", la cuestión es cómo sacarle guita a la literatura. Está bien que discutamos esto, sobre todo entre quienes no logramos sacar un peso de esa canasta. Es obvio que literatura al alcance de todos, en términos absolutos, se opone a cualquier tipo de rentabilidad.
Pero además, pone en juego una cuestión ídeológica. Si la literatura es gratuita, pues vuelve --paradójicamente-- a plantearse la cuestión del aura. Se me ocurre.

Samanto dijo...

Me da gracia ese planteo tecnológico que supone que internet viene a democratizar la literatura, cuando nadie que no lea ahora lo va a hacer gracias a google ¿O algún mesiánico acaso piensa que los pibes villeros están desesperados aguardando que Google suba gratis a Joyce para descular el Ulysses?

SL dijo...

Samanto, a ver si hacemos un esfuercito y leemos lo que dice, porque vos en la villa no vivís.
Cuando al final del post dice *todos*, los asteriscos aluden a eso: es obvio que "todos" son todos los ya incluidos. Es obvio que la sola existencia de internet no va a hacer que deje de haber pibes villeros.
Sí es una tecnología que puede facilitar, entre otras cosas, la vida incluso de pibes villeros.

Por otra parte, cuando dije tecnologías, no me referí sólo a internet. Me limité a decir que si no hubiera ley de propiedad intelectual, todo el mundo estaría fotocopiando libros, pasándoselos en versiones digitales, etc, mucho más que ahora. Todo el sistema editorial se vería modificado.

Aulic: en los hechos, me parece, está pasando en algunas zonas de la literatura, la poesía ejemplarmente. Los escritores pueden empezas a DJ que mezclan poemas. Bueno, Eliot ya era eso.

¿El aura en efecto cayó por la reproducción mecánica, o "el prestigio" y ese tipo de fantasmas que rodean a la literatura no siguen convirtiéndola en última instancia en objeto de veneración?

Samanto dijo...

Trato, Santiago, trato. Pero tengo serias dudas de que la tecnología venga a "facilitar la vida incluso de pibes villeros". Con toda esta tecnología el logro es que vuelva la sífilis.

molina dijo...

SL:
En honor a la verdad, la frase que yo obejté no era taan obvia. Era otra, algo así como: el "único desafío interesante que tiene la literatura es atravesar la prueba del mercado".
Vale la aclaración.

Zoabra